viernes, 20 de marzo de 2015

Laboral cinema presenta: Los trabajos de Charlot


LOS TRABAJOS DE CHARLOT

Charles Chaplin, en su famoso papel de Charlot, protagonizó numerosos cortos en los que desempeñó todo tipo de oficios que, habitualmente, le duraban muy poco y solían terminar de manera desastrosa.
Mack Sennett, dueño de la productora Keystone, le dijo a Charles Chaplin que se maquillara y se pusiera cualquier cosa para participar en un cortometraje, y el actor eligió unos bombachos anchos, un abrigo ajustado, enormes zapatones, un bombín, un bastón y un bigote. “En el momento que estuve vestido, las ropas y el maquillaje me hicieron sentir cómo era el personaje. Empecé a conocerle, y para cuando llegué al set ya había nacido completamente”.
Charlot en el Hotel y Carreras sofocantes fueron los primeros cortos en los que apareció el personaje de Charlot en 1914, año en el que Chaplin participó en 36 cortometrajes en los que desempeñó diversos oficios.
Algunos de esos trabajos los realizó en la industria cinematográfica –cine dentro del cine-, en títulos como Charlot hace cine, Charlot artista de cine, Charlot tramoyista de cine, y Charlot cambia de oficio, película en la que trabajó con Gloria Swanson, que en 1950 protagonizaría una obra maestra de Billy Wilder, junto al atractivo William Holden: El crepúsculo de los dioses.
Pero los trabajos de Charlot no se limitan al cine, pues también hace de camarero en un cabaret, árbitro de boxeo y boxeador, ayudante de dentista, mozo para todo en un music hall, pintor, cuidador de un hombre en silla de ruedas, conserje, panadero, transportista de pianos, empapelador, portero de banco, marinero, encargado de un bazar, bombero, músico ambulante, prestamista, camarero sobre patines, policía, soldado, “manitas” de un hotel, peón o payaso de circo.
Como se puede ver los oficios son de lo más variado, y en realidad una excusa para mostrar el humor de Chaplin, ese humor loco, disparatado, en el que las persecuciones, los golpes, las caídas, o las tartas en la cara se convierten en protagonistas de la historia. Es el género denominado “slapstick”, del que Chaplin fue un genio.
Esta variedad de oficios nos puede hacer pensar en un personaje sin rumbo fijo, que va trabajando en lo que le sale, y que vive en una situación de precariedad laboral, que pasa de empleo en empleo sin conseguir el ansiado contrato indefinido, teniendo que ser en ocasiones, vagabundo o músico ambulante.
La corta duración de sus trabajos no se debe a despidos improcedentes sino que el protagonista se lo gana a pulso pues siempre arma follón, lo hace todo al revés, de forma desastrosa, y provoca todo tipo de líos y problemas.

En diversos cortos podemos observar diferentes situaciones propias del entorno laboral como negligencia, intrusismo profesional, el día de paga o una huelga.
La negligencia aparece en la mayor parte de los cortos pues Charlot lo hace todo al revés, se equivoca y provoca conflictos y desastres.
Encontramos intrusismo profesional en El falso dentista, película en la que Chaplin es ayudante de un dentista. El título original es Laughing gas pues se usa el gas de la risa como anestésico. Un día, aprovechando que su jefe ha salido un momento, se hace pasar por dentista para conquistar a una joven muy guapa. Cuando llega un paciente con un fuerte dolor de muelas no duda en sacarle la pieza dañada con unas tenazas enormes, aunque se equivoca y le saca el diente que no es. Esto muestra el desastre que puede suponer que una persona ejerza una profesión sin la titulación exigida que garantiza una preparación y unos conocimientos.
Pensando en otras películas en las que se aborda el intrusismo profesional recuerdo un filme muy famoso de la época silente Avaricia (1924) de Erich von Stroheim, en la que un ayudante de dentista acaba montando su propia consulta y será denunciado al colegio profesional. En Atrápame si puedes (2002), película dirigida por Steven Spielberg y basada en hechos reales, Tom Hanks persigue a Leonardo Di Caprio, un joven que sin formación alguna se ha hecho pasar por piloto de aviones, médico o abogado. Y recientemente, en la serie española  B&B se descubre que una psicóloga que lleva años ejerciendo no tiene titulación. Candela, subdirectora de una revista y antigua paciente de la falsa psicóloga, se resiste a denunciar esta situación de intrusismo pues a ella le ayudó mucho cuando sufrió una depresión.
También podemos ver huelgas en los cortometrajes de Charlot, por ejemplo en el titulado Charlot panadero. En este corto nuestro protagonista es camarero, pero cuando los empleados de la panadería se ponen en huelga, Charlot y otro compañero los sustituyen en la panadería. Los huelguistas se comportan violentamente y llegan a introducir en la tienda una barra de pan con explosivos. En El circo cuando echan a Charlot los empleados se ponen en huelga como modo de hacer presión para que le readmitan.
En defensa del personaje hay que decir que no siempre le salen mal las cosas, pero cuando le salen bien suele ser por casualidad y no por sus grandes habilidades. Por ejemplo, en El circo, cuando quiere hacer de payaso no hace gracia, y cuando actúa normalmente con su torpeza habitual y cometiendo miles de errores hace mucha gracia y se convierte, sin saberlo, en la estrella del espectáculo.
La película de Chaplin más relacionada con el mundo del trabajo es Tiempos modernos (1936), pero de este filme ya hablaremos en otra ocasión.
Si queréis más información sobre Charles Chaplin podéis consultar su página oficial en el siguiente enlace: http://www.charliechaplin.com/
Además podéis leer algunas frases de Chaplin en Cinemed: http://sus-cinemed.blogspot.com.es/2012/09/frases-de-charles-chaplin.html

Y la próxima película que comentaremos en Laboralcinema será la galardonada 12 años de esclavitud, basada en una historia real.

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